El cáncer infantil

Información para las familias

El cáncer infantil comprende diversas enfermedades que pueden aparecer en la infancia y la adolescencia, caracterizadas por el crecimiento descontrolado de células en distintas zonas del organismo.

El cáncer infantil es una enfermedad poco frecuente que representa aproximadamente entre el 1 % y el 3 % de todos los casos de cáncer. Aun así, constituye una de las principales causas de mortalidad en la infancia, situándose entre las primeras causas de muerte en niños y niñas de entre 1 y 14 años, únicamente por detrás de los accidentes e intoxicaciones.

A diferencia del cáncer en adultos, el cáncer infantil presenta características biológicas y clínicas propias, ya que afecta principalmente a tejidos y sistemas en desarrollo y suele localizarse en zonas anatómicas profundas. Por este motivo, no suele provocar signos externos evidentes como hemorragias superficiales o descamación de células tumorales.

Estas particularidades hacen que, en la mayoría de los casos, no sea posible aplicar técnicas de detección precoz similares a las utilizadas en la población adulta. En consecuencia, el diagnóstico suele producirse de forma accidental o cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas.

Tipos

Las células se organizan formando tejidos y órganos, y se reproducen de manera controlada para permitir el crecimiento del organismo, sustituir células envejecidas o reparar tejidos dañados.

Cuando este proceso de regulación se altera y una célula comienza a multiplicarse de forma descontrolada, se originan nuevas células que pierden su función normal.

A medida que estas células anómalas se multiplican, van desplazando a las células sanas, interfiriendo en el correcto funcionamiento del tejido y llegando a destruirlo.

Este comportamiento común es lo que caracteriza al conjunto de enfermedades que se agrupan bajo el término de cáncer.

Leucemia

Cáncer de las células que componen la sangre.

Tumores del sistema nervioso central, entre los más frecuentes en la infancia.

Tumores que se originan en las células del sistema linfático, especialmente en los ganglios linfáticos.

Linfomas

Tumores que se originan en las células del sistema linfático, especialmente en los ganglios linfáticos.

Neuroblastoma

Tumor con mayor incidencia en menores de cinco años. Puede localizarse en el abdomen, tórax o pelvis, ya que se origina en el sistema nervioso simpático, que se distribuye por todo el cuerpo formando ganglios.

Rabdomiosarcoma

Tumor que se desarrolla en el tejido muscular.

Wilms o nefroblastoma

Tumor renal que afecta principalmente a la población infantil.

Osteosarcoma

Tumor óseo que suele localizarse en los huesos largos.

Sarcoma de ewing

Tumor óseo que puede afectar tanto a huesos largos como a huesos planos o pequeños.

Retinoblastoma

Tumor intraocular localizado en la retina, que puede afectar a uno o ambos ojos.

Terapias

La edad de mayor incidencia se sitúa entre el primer y el cuarto año de vida.

Aunque el cáncer infantil está considerado una enfermedad rara, los avances en la investigación han permitido reducir de forma significativa su mortalidad, reflejando la eficacia de los actuales protocolos terapéuticos.

En la actualidad, la tasa de supervivencia a cinco años desde el diagnóstico se sitúa en torno al 80 %, lo que significa que aproximadamente ocho de cada diez pacientes superan la enfermedad. Este progreso ha sido posible gracias a la mejora continua en los tratamientos y en su personalización.

En la página de Childhood Cancer International encontrarás más información acerca del cáncer infantil.

Cirugía

Intervención quirúrgica destinada a extirpar el tumor o reducir su tamaño cuando es posible.

Quimioterapia

Tratamiento que utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas o impedir su crecimiento. Actúa en todo el organismo.

Radioterapia

Tratamiento que utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células tumorales o frenar su crecimiento, actuando de forma localizada en la zona afectada.

¿Qué hacer ante un diagnóstico de cáncer infantil?

ESTAMOS PARA ACOMPAÑARTE

Ante el diagnóstico de cáncer de un hijo o hija, es habitual que aparezcan reacciones emocionales intensas y diversas, como tristeza, miedo, rabia o culpa. Estas respuestas son normales ante una situación de gran impacto emocional.

Cada persona afronta este proceso de manera diferente, y no existe un tiempo único para asimilar lo ocurrido. La adaptación suele ser progresiva y puede verse influida por múltiples factores personales y familiares. En este contexto, resulta importante poder expresar las emociones, compartirlas con el entorno de confianza y contar con apoyo emocional y profesional cuando sea necesario.

Contacta con ASPANOVAS. Disponemos de un equipo de profesionales cuyo objetivo es ofrecer atención integral a las familias de niños, niñas y adolescentes con cáncer, comenzando desde el primer momento tras el diagnóstico.

Se ofrece acompañamiento en la acogida inicial, así como información, orientación y apoyo emocional y social para facilitar el acceso a los recursos disponibles y ayudar a afrontar esta situación.

Enlaces de interés

BIOEF

Fundación vasca de innovación e investigación sanitarias

CCI

Childhood Cancer International

SEHOP

Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas

SIOP

Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica

SIOPE

Sociedad Europea de Oncología Pediátrica

Trabajadora Social de ASPANOVAS

Naiara Gorbea

Psicóloga de ASPANOVAS

María Jesús Nicuesa